SOMOS DEIMOS…

by 999

Contar una historia siempre ha sido una de las cosas más difíciles para mí. Mi vida no se mueve de manera lineal, excepto cuando la rutina me aplasta y me moldea a su modo y antojo. Por otra parte, soy pésimo para las fechas; me cagan los plazos, los cumpleaños, los horarios, las agendas y todo lo que tenga que ver con la organización transitoria del tiempo. Simplemente es una mierda…

Sin embargo hay fechas en el calendario que es imposible ignorar (más si es el maya, ja!) y que ameritan mención honorífica y esas cosas que tanto nos gustan como seres de usos y costumbres. El sábado pasado, Deimos cumplió 9 años de existencia. Algo curioso es la conjunción numérica, es algo así:

9 de mayo del 2009 (9/5/2009)

Si a eso le sumamos lo del noveno aniversario, tenemos un bonito número de la bestia que me hace sentir entre pleno y hueco, así como suena. Recuerden que algunos manejan que su majestad no sólo puede ser identificada por el “666” sino también por el “999”.

9 de mayo del 2009 (9/5/2009) + 9º aniversario

En fin. Es harto cabrón recordar las cosas que han sucedido en 9 años. Si eres un ama de casa amargada y aburrida, 9 años pueden implicar ver crecer a los ingratos de tus hijos, papel tapiz cayéndose en trocitos, aprender el lenguaje de las cucarachas, encontrar los 7 amores de tu vida a través de una telenovela. Si eres un tipo promedio que busca sobrevivir, tendrás que recordar por cuántos trabajos has pasado, cuántas veces te has visto en medio de la calle completamente desorientado sin saber lo que haces; también tendrás que recordar cuántas veces te han roto el corazón a punta de delicados madrazos y cuántas veces has estado dispuesto a matar a sangre fría. Si eres un agraciado político, recordarás a cuántos les diste vuelta, a cuántos te chingaste, a cuántos les diste por culo mientras te brindaban su verdadero apoyo, a cuántos aplastaste y cuántas te cogiste en nombre de la nación, a cuántos asesinaste, a cuántos reviviste y a cuántos simplemente ignoraste; todo esto mientras sostienes con los dientes un habano de esos caros, margarita en mano y una sonrisa de plenitud en el pútrido hocico… Si limpias baños, si eres junkie, si eres entrenador de perros, si eres policía, psiquiatra… infinito etc.

Ser parte de Deimos es algo sumamente complejo y a la vez simple.

El gran pedo de recordar, al menos en mi caso, es que es una situación muy peculiar: Uno se monta en su tabla y comienza a remar con los brazos mar adentro, se detiene y mira alrededor para buscar la buena ola de la memoria. Lo que puede suceder es que leves mareas y olitas te regresen a tierra firme, sin complicación alguna, sin pedos de por medio; algo así como una leve exploración en la que a veces hasta sonríes, que chistoso es recordar… La otra es que venga una buena oleada que pueda ser dominada a la perfección; uno llega al punto exacto, la monta y puede ver hasta sus detalles más cercanos; uno se siente como un dios suspendido en el tiempo. Puedes tocar las cosas, olerlas, moverlas, sentirlas, revivir las situaciones como si fueran más reales que lo que tienes en frente en el tiempo presente. La última, y la más común, es cuando todo parece calmo y uno anda buscando la ola memorial que lo lleve de regreso a la realidad… y nada. El problema es que ya estás adentro, a medio océano… llega casi de inmediato la desesperación del náufrago… la cordura se vuelve frágil. Y justo cuando menos lo esperas, un tremendo Tsunami de recuerdos se te viene encima y ya no sabes ni qué es arriba ni qué es abajo; no sabes que es tangible ni qué es intangible; no sabes ni qué hora es, ni quién eres, ni qué haces ahí… nada de nada. Cuando recuperas la conciencia, ya estás varado de nuevo en la realidad denominada presente.

Recordar es peligroso, mórbido, maravilloso y terrorífico. Es divertido cuando no recuerdas solo… en ocasiones es placentero, en ocasiones es aleccionador; en ocasiones es una putiza de boxeo de sombra y en ocasiones es aprender a andar en triciclo otra vez, o rememorar aquella vez que esa tremenda mujer te esposó a la cama y no te soltó hasta dejarte literalmente hecho trizas, o en dado caso, darse cuenta si en realidad alguna vez eso pasó…

Mi memoria es algo delicado. Definitivamente hay cosas que quisiera no recordar, otras de las que no me acuerdo y otras tantas de las que me gustaría acordarme. Así que heme aquí, en medio del océano buscando y esperando que el oleaje (sea cual sea) me arrastre de vuelta a tierra firme. Mientras tanto, me aferro a mi tabla rogándole a San Chinaski inspire el tecleo para contarles la gran historia de una tribu moderna en busca de…

GERMANY/

¿Quién es Deimos?

DEIMOS es una banda de rock que nace en Mayo de 2000. Está conformada por tres personas que se encontraron el algún punto de la vida para formar una familia que hace música. Las invaluables experiencias así como el constante curtir de los años, han influido directamente en la percepción, conducta y sonido de la banda, dejándonos ante un fenómeno parcialmente difícil de definir.

Alolargo de losaños, DEIMOS havisto ir y venir modas,tendencias,géneros y “movimientos” sin apegarse a ninguno de ellos, simplemente tomando la postura de atento testigo; esto ha permitiendo la supervivencia de la banda con sus miembros originales (Ana, Peluso y Diablo) que a pesar de su eclecticismo en gustos, estilos de vida y perspectivas generales, permanecen juntos por hermandad y con la única finalidad de hacer ROCK con la mente, el alma y el corazón.

La música de DEIMOS no es difícil ni fácil de definir: Puede sonar a las tendencias actuales, puede sonar a los clásicos, puede sonar como algo original e inaudito, puede sonar a algo de hace 10 o 20 años o puede sonar a lo que tú quieras… la prueba está en MOLOCH, última producción de la banda en la que la mezcla de variadas influencias, así como la inútil búsqueda del hilo negro, dan como resultado un disco que debe ser escuchado…

Está en tus manos.

Luz & Fuerza

DEIMOS – -